fbpx

Te quiero contar lo importante que es hacer una buena preparación para dejar de fumar si quieres tener éxito.

Me baso en mi propia experiencia (dejé de fumar en diciembre de 2020 y desde entonces estoy felizmente liberada de la esclavitud del tabaco).

Además, me baso en las recomendaciones de las guías clínicas y los programas oficiales de atención al tabaquismo, que siempre incluyen la fase de preparación en sus protocolos.

Y, lo que más sentido tiene para mi: me baso en la experiencia de los cientos de personas que ya han pasado por el programa para dejar de fumar.

Voy a serte sincera: no todas las personas que se apuntan al programa dejan de fumar. Pero sí veo una clara tendencia: las personas que se toman la fase de preparación en serio son las que tienen mayores tasas de éxito al finalizar el programa.

Por eso, cuantas más experiencias conozco y acompaño, más cuenta me doy de lo importante que es hacer una buena preparación para dejar de fumar.

Es la manera de sentar unas bases sólidas sobre las que sostenerse cuando las cosas se ponen difíciles. Porque sí, las cosas se ponen difíciles las primeras semanas sin fumar. Y entonces aparecen pensamientos sobre abandonar, sobre volver a fumar, sobre que no serás capaz, sobre que igual deberías dejarlo para más adelante…

Al prepararte para dejar de fumar, te haces fuerte contra todo eso. 

Es como si te entrenaras para una carrera: Sin entrenamiento, prácticamente todos podemos correr 1 kilómetro. Pero aguantar 10 kilómetros… o 20… eso sí requiere una preparación para poder llegar a la meta, verdad? Pues vendría a ser lo mismo.

Hay una frase que me hace mucho sentido: 

Dejar de fumar es fácil. Lo difícil es no recaer. 

La dificultad está en persistir, en mantenerse a largo plazo. Por eso necesitamos tener una buena preparación.

Cómo prepararse para dejar de fumar

Para mi hay tres grandes aspectos que vale la pena entrenar antes de dejar el tabaco: la tolerancia física, la fortaleza psicológica y la convicción.

1. La tolerancia física

Me refiero a ser capaces de soportar el síndrome de abstinencia a nivel físico (irritabilidad, sensación de vacío, inquietud, malestar…). Si somos demasiado sensibles a estas sensaciones, será dificil aguantar sin fumar, ¿cierto?

Pues bien, mientras somos fumadores somos bastante sensibles al síndrome de abstinencia. Por eso nos encendemos un cigarro cada poco tiempo, en cuanto detectamos la primera señal de ganas de fumar. Si tardamos demasiado, esa señal empieza a ser cada vez más molesta e irritante. ¿Sabes a lo que me refiero, verdad?

Por eso, durante la preparación para dejar de fumar, conviene ir entrenando nuestro cuerpo para tolerar mejor esas sensaciones. Conocerlas mejor, ver cómo nos hacen sentir… Y empezar a buscar estrategias para sentirnos mejor que no tengan que ver con fumar.

2. La fortaleza psicológica.

Esta parte va intimamente ligada a la anterior, porque cuando nos enfrentamos al síndrome de abstinencia, automáticamente empiezan a llegar esos pensamientos que te decía al principio: esto es demasiado, no aguanto más, quiero fumar, no seré capaz, me siento fatal, es insoportable…

Pensamientos que, si no eres capaz de reconducir, te llevarán primero al sufrimiento y segundo, a la recaída.

Por eso es tan importante trabajar la parte psicológica durante la fase de preparación: ir practicando habilidades como la defusión cognitiva (tomar distancia de tus pensamientos) y el reenfoque (llevar nuestros pensamientos hacia otro lugar que nos resulte más beneficioso).

Si ya hemos practicado esto, cuando lleguemos al día D y a las primeras semanas sin fumar, sabremos cómo aplicar estas habilidades que ya habíamos entrenado previamente.

3. La convicción

Sé que esto es un tema un poco peliagudo. Hay personas que se sentirán ofendidas. “Irene, yo quiero dejar de fumar con todas mis fuerzas, claro que estoy convencida, pero aun así no puedo”. Y no dudo de ello en absoluto. Sé que quien ha tomado la decisión de dejar de fumar es porque está plenamente convencido de ello.

Pero me refiero a algo más que “querer dejarlo con todas tus fuerzas”.

Me refiero a que en tu mente no exista otra posibilidad, que no veas la opción de rendirte o abandonar.

Y para eso, hay que hacer un trabajo de compromiso con uno mismo, con tus motivos y con la vida que quieres; así como un trabajo de autoconfianza, de autoeficacia: sentir la convicción de que lo vas a lograr, de que ya no necesitas ni quieres el tabaco en tu vida, y de que podrás superar estos días difíciles pase lo que pase.

Y, yendo todavía más lejos: para poder asentarse en una convicción real, es importante tener un plan. Planear qué harás cuando aparezcan las ganas de fumar, qué te dirás, qué estrategias tendrás.

Así la convicción de que tienes recursos será real, y cuando llegue el momento de la verdad, podrás poner todo de ti para alcanzar tu objetivo.

La preparación para dejar de fumar no es mágica, pero ayuda mucho

Una buena preparación para dejar de fumar no te libra del síndrome de abstinencia, pero sí lo hace mucho más llevadero. Tampoco te garantiza que esta vez vayas a conseguirlo, pero sí te da nuevas habilidades que quizás no tenías en tus anteriores intentos.

Por eso todos los psicólogos especialistas en tabaquismo recomendamos hacer una preparación previa. 

En el programa para dejar de fumar dedicamos dos semanas a trabajar en esta preparación, y para mi son las más importantes del programa, sin duda.

Luego, si has hecho un buen trabajo de preparación, es posible que las últimas semanas ni siquiera entres al programa. Ya no te hará falta. Porque ya llevas contigo lo que más cuesta y que más falta hace.

Deseo que este post te haya ayudado a entender porqué es tan importante esta fase previa, y que te animes a trabajarla antes de dejar de fumar. Si lo necesitas, te acompañaré encantada!


Irene S. Ventura

Psicóloga experta en técnicas de deshabituación tabáquica

Combino las estrategias de la terapia cognitivo-conductual con meditaciones mindfulness, alcanzando así todos los aspectos que intervienen en el proceso: emociones, pensamientos, conductas y actitudes.


¿Te unes al programa?

Si te gusta mi enfoque y quieres que te acompañe mientras dejas de fumar, te invito a consultar mi programa para dejar de fumar.

Durante 8 semanas recorreremos todas las fases, desde la preparación, pasando por el día D, superando e síndrome de abstinencia, hasta llegar a la fase de mantenimiento.

Tendrás a tu disposición meditaciones, ejercicios escritos y retos que te ayudarán a avanzar y a lograr tu objetivo.

Con acceso inmediato y seguimiento via email.